Buenas tardes y bienvenid@s a la comunidad de Tuset Eventos, la mayor comunidad de profesionales del sector de eventos.
Arrancamos 2026 con un año lleno de oportunidades para que los eventos sean algo más que una fecha en la agenda: momentos para celebrar trayectoria, cuidar al equipo y abrir nuevas conversaciones con clientes.
En la newsletter de hoy te contamos cómo lo hemos hecho en el 50 aniversario de Pacisa en Toledo, cómo usamos la magia como excusa para trabajar dinámicas de grupo, qué tipo de encuentros encajan en El Palauet Barcelona y por dónde empezar si te toca organizar tu primera feria profesional.
¿Lo vemos?
Cincuenta años merecen tres días
Hace unas semanas acompañamos a Pacisa en la celebración de sus 50 años en Toledo: tres días completos de aniversario, con actividades, cena de gala, entrega de premios y un ambiente que se notó desde el primer minuto.
El objetivo era claro: celebrar la trayectoria, reconocer a las personas y reforzar el orgullo de pertenencia mirando también a lo que viene.
El programa combinó tiempos de convivencia y contenido con momentos muy emocionales: actividades para conectar equipo, espacios para compartir historia y visión de futuro, y una noche de gala donde los premios y los discursos pusieron nombres y apellidos al esfuerzo de estos años.
En lugar de centrarse solo en la parte “de contenido” o solo en la fiesta, el programa fue avanzando por fases muy claras: momentos para convivir, espacios para explicar hacia dónde va la compañía y una gala pensada para reconocer a personas y equipos. Así, el aniversario no se quedó en una celebración puntual, sino en la sensación compartida de formar parte de un proyecto con recorrido… y con mucho futuro por delante.
Un aniversario así no va solo de mirar atrás, sino de salir de allí con la sensación de “estamos preparados para los próximos 50”. Y eso se respiraba en Toledo en cada brindis.
¿Y si vuestro próximo team building fuera pura magia?
Con el taller de magia para empresas, el equipo deja por un rato los excels y los mails para convertirse en “magos” por un día. La idea no es solo aprender trucos: es crear un espacio distinto donde las personas se miran, se sorprenden y se coordinan mientras descubren algunos de los secretos mejor guardados de este arte.
Empezamos con una pequeña introducción y contextualización, rompemos el hielo con los primeros juegos de magia y, poco a poco, vamos subiendo el nivel: trucos en parejas, dinámicas en grupo, momentos de escena y una clausura final donde cada equipo pone en práctica lo aprendido. Es una forma muy rompedora de trabajar las dinámicas de grupo sin que nadie sienta que está “haciendo un ejercicio”.
Por el camino se entrenan habilidades muy útiles en el día a día: asertividad al comunicar, estrategia para preparar cada truco, imaginación para presentar la historia y espíritu crítico para entender qué funciona mejor con el público.
Podemos llevar el taller de magia a distintos puntos del país, con muchas opciones de espacios en Madrid y Barcelona, o adaptarlo a un venue que ya tengáis en mente. Tú solo tienes que decidir a quién quieres sorprender; del resto nos encargamos nosotros.
El Palauet Barcelona, cuando el espacio también cuenta
Hay eventos que piden algo más que una sala correcta. Comités de dirección, presentaciones clave o cenas con clientes en las que el dónde también comunica. Ahí es donde entra El Palauet Barcelona: un edificio modernista en pleno Passeig de Gràcia, con techos altos, molduras trabajadas y salones que se asoman a una de las avenidas más icónicas de la ciudad.
La planta noble ofrece varios espacios conectados que permiten jugar con el guion del evento: un salón con vistas a Passeig de Gràcia para la recepción, zonas más recogidas para contenido o reuniones y estancias que se abren a terraza para el cóctel o la sobremesa. Todo con luz natural y esa sensación de estar en un lugar especial sin caer en la rigidez de un gran auditorio.
Desde producción, lo interesante es que combina imagen y funcionalidad: tienes un entorno muy potente a nivel estético, pero también la infraestructura necesaria para trabajar bien sonido, imagen y servicio. En la práctica, eso se traduce en eventos donde el contenido entra mejor… y el recuerdo del espacio refuerza el mensaje que quieres transmitir.
Si buscas en Barcelona un lugar que ya genere expectativa desde la invitación y que esté a la altura de un “día importante” para tu equipo o tus clientes, El Palauet es una de esas opciones a tener muy arriba en la lista.
Tu primera feria sin morir en el intento
Organizar una feria profesional puede ser una gran oportunidad para dar visibilidad a tu marca, generar contactos y cuidar a clientes actuales… o convertirse en una pesadilla logística si no se prepara bien. La diferencia suele estar en cómo arrancas el proyecto.
Antes de pensar en stands y ponentes, ayuda mucho aterrizar tres básicos:
- qué objetivos quieres conseguir (ventas, leads, notoriedad, networking),
- con qué presupuesto y equipo cuentas
- y qué recintos tienen sentido por ubicación, accesos, servicios y capacidad real.
La elección del espacio y la fecha también pesan más de lo que parece: evitar solaparte con otros eventos clave de tu sector, asegurar buena accesibilidad, señalización, aparcamiento y servicios, y visitar el recinto antes si es posible marca un antes y un después en cómo se vive la feria el día D.
A partir de ahí, entran dos piezas que a menudo se subestiman: los patrocinadores (bien trabajados, te ayudan a dar repercusión y sumar recursos) y la comunicación. Lo que no se comunica no existe: plan de marketing claro, canales adecuados para tu público y sistema de inscripciones sencillo.
Y cuando todo acaba, todavía queda una fase clave: pedir valoraciones a expositores y asistentes, revisar qué ha funcionado y qué no, y documentar aprendizajes.
Esa “postproducción” es la que convierte una primera feria en el comienzo de algo que puedes repetir cada año con mucha más tranquilidad.

